Mi primera vez montando esa limosna amarilla la cual me daría muchas vivencias alegres y tristes, no sabia que hacer sentí morir y no es por exagerar pero todos me veían y yo sentía que sabían que nadie me acompañaba, con todo el temor del mundo en mis hombros y mi pecho a punto de estallar, avance hacia el medio de ese gran gigante.
Como es de esperarse no hay asientos vacíos y tengo que ir de pie todo el camino, siempre entusiasta pero en cualquier momento se aproxima alguien con la esperanza de salir vivo del vehículo ya que estaba completamente full.
Ahora si la odisea comienza se acerca cada ves mas una persona grande y aunque yo soy mediana y abarco bastante espacio, ella también pero abarca el doble, lo único que quería hacer era tirarme por la ventana, ese momento crucial de la mañana, me hago a un lado pero por mas que no quiera ejercer contacto físico con terceros tuve que hacerlo a empujones patadas y codazos salí librada ese día, sin embargo la persona que iba sentada sufrió un daño frontal, mis senos lo ahogaban, mi cartera gigante le pegaba en el pecho y por ratos en la cabeza, al final no supe quien sufría mas si los que estaban parados o los que estaban sentados.
Avanzando en mi día me doy cuenta que no tengo el numero de mi mejor amiga, que bien ahora no puedo comunicarme!!! que hacer ante esa situación de incomodidad, el sentirse nuevo en un lugar y sin conocer el establecimiento es el peor de los miedos de muchas personas pero yo lo afronte con pecho erguido y mucha confianza.
Desubicada me siento en una silla en un lugar solo, era de madrugada aun (las 7 a.m.) y yo con mis lentes puestos como gran fashionista y empiezo a leer un cuaderno vació, pido un café y entre que levantaba la vista esperando ver una cara reconocida ya he terminado con el café y ya son las 8 de la mañana.
Cuando por fin me encuentran sentada sin nada que hacer ya son las 12 del medio día , me he divertido tanto escuchando a personas muy parecidas a mi, que me entendían, que hablaban mi idioma ya es hora de irme a tomar de nuevo la limosna amarilla.
aunque tenia muchas cosas planeadas los eventos ocurrieron mejor de lo que esperaba y mi destino estaba frente a mi, nuevamente subo las escaleras y esta ves si hay un asiento disponible al sentarme sube una anciana y como es de esperarse alguien le tiene que dar el asiento obviamente ninguno de las primeros asientos se lo dio y me sentí mal al ver eso porque en mis valores y enseñanzas esta respetar a los mayores, no dude en decirle que se sentara y vi hacia el infinito del Bus y vi oscuridad, neblina y terror pensé mejor me quedo acá para que no me asalten en mi primer día en el transporte publico.
Al partir de la estación veo que un joven escandalosamente atractivo esta parado junto a mi (para morirse). Claro esta mi timidez, mis nervios , todos mis pensamientos de hablarle o no se interponían y mis labios se sellaron, lo único que hice es admirar lo que dios había hecho.
Allí quedo el y a las 4 estaciones siguientes me baje solo diciéndole permiso., sintiendo que había sido un día exitoso baje con el sol de frente y muy emocionada llego a casa con una gran sonrisa en la cara esperando que fuera mañana para que muchas mas experiencias sucedieran, sin saber que iba a sufrir de 3 o 2 asaltos con amenazas, perdida de objetos platicas interminables, nuevas amistades, payasadas y vergüenzas por no llevar dinero para pagar, de esa manera termino ese día para comenzar otro.

que bien!que forma de describir las cosas que te pasan en la vida te admiro soy tu ffannnssss
ResponderEliminarmi mamá y sus comentarios... por eso la amo
ResponderEliminarrealmente me hiciste reír, me hiciste recordar mis tiempos de andar en bus, y yo recién llegada a la ciudad ya te imaginarás, love it kim, solo te criticaría en la ortografía y en el orden de las palabras, lo demás me encantó
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